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“Empezar desde el principio”

22.03.11

El Gallo Hugo Chavez y la ternera de Nebraska

El lujo esta cambiando, en los últimos años vemos como productos venidos de muy lejos invaden nuestras despensas, acercándonos a materias primas que hasta hace solo unos años resultaban inimaginables. Me ofrecen casi a diario, productos maravillosos, Pichón de Bress, babilla de Nebraska, Burrata italiana de Apulia, Tirabeques de Kenia, Trufa blanca de Alba, Pez Mantequilla Canadiense, Caviar Iraní o Ruso, salsa de soja Japonesa .....y así hasta enumerar decenas y decenas de alimentos en algunos casos fabulosos y en otros no tanto, a los que tenemos acceso con solo una llamada de teléfono. Esto me gusta, me gusta de verdad y creo que nos enriquece y nos da la posibilidad de probar y agrandar nuestro repertorio en cocina,

Esta relativa facilidad para conseguir productos exóticos me lleva a reflexionar sobre la dificultad de disfrutar de otros que día a día se están convirtiendo en el verdadero lujo, os cuento: El fin de semana pasado estaba de día libre en una pequeña aldea del interior de Galicia, una aldea como las muchas que hay en Galicia en la que todo y todos tienen un nombre, una procedencia y una historia, una aldea en la que los pollos todavía nacen de las gallinas, las truchas todavía se ven en su río, los corderos se crían en casa con cariño y las matanzas aún son la antesala familiar de las navidades.

No se porqué extraña razón al final acabé cocinando, y tocaba gallo, un gran gallo, enorme, un animal que después de mas de un año de convivencia con la familia se había ganado un nombre y apellido, y claro teniendo en cuenta la retranca de los gallegos, le pusieron Hugo y de apellido Chávez , ingenuo de mi intente saber la razón pero entre vermú y vermú y ante la imposibilidad de saber si subíamos o bajábamos, la información se fue perdiendo, (eso si creo que Hugo era el que cortaba el bacalao en el gallinero). Nuestro amigo Hugo era el fruto de generaciones y generaciones de pollos incubados por las gallinas de lugar, cuya alimentación era 100% natural a base de maíz y verduras, sus caminatas fuera del corral en busca de lombrices eran frecuentes, vamos todo un tipo.

Nos pusimos a cocinar temprano (claro está en cocina de leña) , pues no era momento para prisas, el aceite del Froiz , pero el resto de casa, cebolla y ajo, pimiento y tomates, hasta el vino era de cosecha propia . Un paciente sofrito con las verduras un chorrito de vino blanco, otro de vino tinto, y un par de vasos de caldo de gallina casero, dos horas de choup.-choup y 4 minutos al horno fuerte, el resultado una delicia, carne todavía tersa , oscura, gelatinosa y sabrosa , tremendamente sabrosa, mientras comía pensaba en lo lujoso y exclusivo del bocado que estábamos comiendo y me emocioné, gracias Hugo.

Tendencias suicidas

Echando la vista atrás, creo que tengo ciertas tendencias suicidas, eso sí, tendencias contra las que lucho y casi siempre acabo ganando, pero que al fin y al cabo van contra mis propios intereses. De pequeño me empeñaba en jugar al fútbol cuando en realidad no era lo mío, no era el amigo de los más estudiosos de clase, no era capaz de callarme cuando los niños mayores se metían conmigo (b...

Un buen día

Han pasado un par de meses desde que nos concedieron la estrella michelín y hoy, por primera vez, me he sentido con la tranquilidad y el tiempo necesario para pararme unos minutos a escribir este post que creo necesario.

He de reconocer en este punto, que durante el último año mis ganas de escribir en el blog y expresar lo que siento acerca de mi profesión se han ido apagando, cr...