Lucía Freitas

Huerta

Cuando la materia prima ha sido también fruto de tu esfuerzo, de tu paciencia y de tu cuidado, llevar los elementos al plato no será nunca un ejercicio mecánico. Es ahí cuando el resultado final va más allá de la estética y el paladar.

Los platos de A Tafona desprenden algo que no se ve pero se siente, carnes y pescados vestidos con pedacitos de mí misma.