Javier Rodríguez Ponte "Taky"

Bocuse Dor, ¡10 años atrás!

La reciente celebración de este super evento, (lo más parecido a unas olimpiadas culinarias que por ahora existe), trae a mi cabeza recuerdos imborrables de una de las experiencias más intensas en lo personal y profesional que he tenido la oportunidad de vivir. 10 años han pasado desde aquel enero del 2001, miro atrás, y veo claramente que me faltaba mucho recorrido y sobre todo un profundo aprendizaje en cocina clásica francesa, supongo que de ignorancia y ganas iba sobrado...

Ha quedado patente que es una competición diseñada por franceses, por y para ensalzamiento o gloria de su modo de cocinar y forma de ver la gastronomía. Solo aquellos con una visión compartida, o más bien “sometida” a estos criterios estarán llamados al éxito en esta competición.

Me da tristeza ver que ningún español haya mejorado posiciones con el tiempo, sobre todo durante esta última década que ha sido sin duda una de las más dulces y fructíferas en cuanto a cocina en nuestro país.

Mi clasificación, 10 puesto en la tabla , personalmente creo que no estuvo mal, teniendo en cuenta que era el más joven en competición (23 primaveras en aquel momento). Jesús Almagro superó el listón (con una novena posición en el 2007), Alejandro Urrutia (2003 puesto 22), Mario Sandoval 2005 (y con todos los respetos, este compañero sí tuvo todos los apoyos necesarios para competir en condiciones) resultó penúltimo. Angel Palacios (con el que compartí stage en el bulli hace mucho y me consta que es un cocinero de primera) últimos puestos en el 2009, y hace un par de días el compañero Juan Andrés Rodríguez ha alcanzado un 17 en la clasificación.

¿No hemos sido capaces en diez años, ni siquiera posicionarnos entre los 5 primeros?

Si mal lo recuerdo, en el 2001 había 22 chefs-jurados, tranquilamente las 3 cuartas partes superaban los 50 y aun viniendo de diferentes países, su aprendizaje y línea de trabajo siempre giraron entorno a la todo poderosa culinaria gala. Aunque suena a pataleta desairada contra la madre de las cocinas, veo que la realidad es esta, los podios en el dorado Bocuse, prácticamente siempre pertenecen a franceses o escandinavos conversos a su cocina. Me pregunto para qué ponen en las reglas (o al menos en el 2001) que cada concursante ha de realizar elaboraciones acordes a los usos y costumbres de su país y usar ingredientes autóctonos, aunque no era obligatorio, ese me pareció el más grande engaño dentro de las reglas. Por esta misma razón, nunca podrá ganar un asiático, un latino y mucho menos un español. Todas aquellas cocinas con personalidad propia suficiente para eclipsar a la francesa, no tienen lugar allí, pues los exquisitos paladares de la inmensa mayoría de jueces siempre valorarán de forma más positiva aquellos sabores, texturas y presentaciones afines al clasicismo francés. Vamos, que sin nata y mantequilla, foie a saco , trufas en abundancia, caviar que no falte, géneros triturados con textura a pastel o embutido, presentaciones a modo de galantinas, budines o terrinas al estilo rococó y unas ostentosas y costosísimas bandejas de plata, no tienes mucho que hacer. Da la sensación de que actúas de sparring, porque el grupo de los poderosos necesita alguien contra quien competir.

Me queda claro que en España no falta talento ni capacidad, faltan medios para prepararse a lo grande, apoyo institucional y sobre todo ganas de rendirse y perder personalidad culinaria en pro de de los anfitriones.

Con todo y con eso, estos comentarios y amarguras no disipan para nada el orgullo de haber llegado hasta allí, y sobre todo el honor de haber representado de alguna manera durante unas horas a los cocineros de mi país. Como siempre, lo mejor, lo que te llevas dentro. Me doy cuenta lo mucho que aprendí durante la preparación de este campeonato. Lo que uno se desarrolla, la gente que conoce y sobre todo , el pretexto que algo así te da para exprimir lo mejor que llevas dentro, es simplemente impagable. Es de esas vivencias que te marcan para toda la vida.

Por cierto, mi más sincera enhorabuena al equipo español de pastelería que si se han alzado con el oro este 2011 y por lo que he leído, de paliza. Solo dejo caer que se han preparado durante 2 años y el jefe de equipo, aunque afincado en España, es como no, francés.

Solo me queda pensar si debería haber alguna alternativa, será momento de cambiar las reglas y formas, quizás un ¿arzak de oro?, que tal un ¿Adríá de platino?...todo llega….